¿Pueden los seres que “nos aman” echarnos una Maldición?

¿Alguien que te quiere puede echarte una maldición?

¡Cuidado! Tanto el acto de desear que le suceda algo malo a alguien, como la acción de dirigir palabras cargadas de veneno sobre una persona, califican como maldición. Con ambas se puede generar un daño terrible.

La respuesta a la pregunta del título, es un duro y lamentable Sí. Alguien que te quiere puede echar sobre tí una o varias maldiciones.

Esto sucede porque la mayoría de las personas no tienen conciencia del poder de sus palabras. Incluso quienes tenemos una idea de dicho poder, podemos caer en el error de maldecir a un ser querido por no ser capaces de reconocer la acción en el momento que lo hacemos.

Ahora, para que lo tengas más claro.

Aquí te va una lista de las 10 maldiciones más comunes que los miembros de una familia se echan entre sí.

  1. No sirves para nada.
  2. El que tiene dinero es el que vale.
  3. Nunca haces nada bueno por nadie.
  4. Eres una vergüenza para la familia.
  5. Si tienes hijos ahora, serás una fracasada.
  6. Si no consigues esposa te vas a quedar solo.
  7. Los buenos hijos hacen TODO por sus padres.
  8. Los buenos padres sacrifican TODO por sus hijos.
  9. Deberías de parecerte más a….
  10. Desearía que no fueras mi (padre, madre, hermano, etc).

 

Todas estas expresiones están cargadas de emociones negativas. Muchas de ellas persiguen el propósito de socavar la autoestima y la esperanza de quien las recibe.

¿Cuántas veces un ser querido ha descargado sobre ti su rabia, su frustración o su deseo enfermizo de controlarlo todo? ¿Cada cuánto lo haces tú sobre alguien más? ¿Con qué frecuencia te dices a tí mismo alguna frase igual o parecida a la de la lista? Este es un círculo vicioso del que conviene salir lo antes posible.

Fíjate que en esta lista no incluye nada como: “En el nombre del maligno, yo decreto que tú y toda tu descendencia perecerán y bla, bla, bla”. Sin embargo, es cierto que a veces la maldición sobre un miembro de la familia trasciende más de una generación.

Esta es la razón por la que debes aprender a cuidar de las cosas que tus seres queridos, queriendo o no, descargan sobre tí. No olvides mirar la viga en tu ojo. Ten cuidado de no estar ejerciendo como mago oscuro, alimentando las maldiciones que alguien más puso sobre tí o sobre otra persona.

¿Quiénes son más susceptibles al efecto de las maldiciones, y cómo contrarrestarlas? Eso lo vamos a dejar para otros artículo. Este llega hasta aquí.

Por ahora, cuéntame en los comentarios ¿Cuál es la maldición que más has escuchado?

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Un abrazo lleno de buenas energías.

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